El pasado domingo dia 14 de Mayo fue convocada una sentada en la Puerta del Sol que se convirtio en una manifestacion multitudinaria que marcho por la capital española
Como no hubo organización o partido político convocante, tampoco había permiso de la autoridad competente para concentrarse. Así que como no existía autorización alguna para interrumpir el tráfico en ningún sitio, y ante la manifiesta pasividad de las fuerzas del orden, tampoco había razón alguna para ceñirse a un lugar en concreto.
Cerca de un millar de personas, tras concentrarse en la Puerta del Sol, decidió continuar su recorrido hasta el Congreso de los Diputados para 'hacerse oír'. La gente, animada por ritmos brasileños, se divertía extraordinariamente y no quiso acabar en aquel sitio su reivindicativa 'fiesta'. De allí a Neptuno y luego hasta Cibeles, donde volvieron a sentarse, en plena calzada, naturalmente interrumpiendo el tráfico en todo ese entorno.
La policía, permisiva, seguía por delante a los manifestantes, literalmente abriéndoles el paso. A cada paso que daban, los uniformados cortaban el tráfico para evitar incidentes. No había líderes, y esa pequeña multitud se movía de forma imprevisible y espontánea. Un domingo, en pleno puente por la festividad de San Isidro, no debería causar, en principio, grandes trastornos al tráfico. La autoridad tampoco tenía un interlocutor con el que negociar, así que acompañaba atenta al alegre gentío, dejándoles hacer. Aburridos de la sentada en Cibeles, optaron por avanzar hacia la Gran Vía, que también cortaron durante más de una hora. Un personaje exaltado, que momentos antes le colocara una bandera de la República a la estatua de la Cibeles, arrancó después la bandera española que ondeaba sobre los Juzgados de lo Contencioso-Administrativo e izó la suya, la republicana. Tras unos bailes y muchas risas se llegó hasta la Plaza de España.
Un poco más adelante, en la calle Princesa, la policía actuaba por primera vez, evitando que se alcanzara Moncloa. La concurrencia retrocedió y encaminó sus pasos al Palacio Real de Oriente. Aparecían los antidisturbios de nuevo y de nuevo se cambiaba la ruta. Ahora hasta la Plaza Mayor. Imaginen al asombro de los turistas al paso de la bulliciosa comitiva. Cuando se asomaban las fuerzas del orden, el pelotón se iba con la música a otra parte. De este modo decidieron marchar hasta el Ayuntamiento. De allí hasta la calle Bailén donde al fin se agotó la paciencia de las autoridades, que ordenaron cargar contra los manifestantes, obligándoles a disolverse. Y sin apenas ningún reparo lo hicieron, ya que allí mismo estaban celebrándose las fiestas en honor del Santo Patrón y la hora -pasadas las diez de la noche- y el ambiente eran más que propicios.
Más de cinco horas en las que apenas un millar de personas, joviales e inofensivas, se movieron a su antojo, cortando el tráfico a su paso, por las principales arterias de Madrid.Una cosa de la que los medios de comunicacion no han hablado es de la carga que la policia nacional llevo a cabo contra los jovenes que pedian una vivienda digna,al termino de la manifestacion.
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